Lebanon, Oregon


Después de tres días haciendo camping en Umpqua Forest, ya teníamos ganas de pasar una noche en una cama como Dios manda, con su colchón y su almohada de verdad.

Queríamos estar lo más cerca de Mount Hood, pues teníamos reserva para los dos siguientes días en un camping en la montaña. Después de helado con soda en Oakland, visitar varios puentes cubiertos y bodegas en la zona de Willamette, lo más cerca era algún pueblo por la zona de Salem, la capital de Oregon.

Marcela, la que más ganas tenía de disfrutar un hotel decente aquella noche, encontrón una buena oferta en un pueblo a unos veinte kilómetros al este de la autopista I5, llamado Lebanon.

Según parecía el hotel tenía cascadas y lagos y no se cuantas cosas más, lo cual era de lo más curioso en un pueblo en mitad de la nada, el cual ni siquiera estaba cerca de la autopista.

Total que ya entrada la tarde llegamos a Lebanon, el hotel estaba a la entrada del pueblo. El complejo, llamado Boulder Falls, es bastante nuevo, bueno, tan nuevo que todavía hay muchos edificios sin abrir o a falta de construir, pero el hotel, el Best Western Premier Boulder Falls Inn, esta abierto al público.

Marcela estaba de lo más contenta en el jardín, eso sí, con gorra y gafas de sol.

El complejo tiene una pinta fenomenal, parece que están intentando promocionarlo para darlo a conocer, de ahí el buen precio que pudimos encontrar.

A un lado del complejo encontramos un jardín estilo japonés, el cual podemos recorrer entre los varias canales, cascadas, arboles y unos pequeños lagos, los cuales conforman un extraño pero idílico paraíso en mitad de la nada. Incluso en el lago, podemos encontrar los típicos peces koi de los jardines nipones.

Peces koi en el jardín japonés del hotel.

Eso sí, hay que tener en cuenta que esta zona de Oregon es bastante caliente en verano, siempre por encima de los treinta grados centígrados, y lo cierto es que el jardín no tiene muchas sombra, así que mejor darle una vuelta rápida o llevar una buena gorra para disfrutar del paseo.

El hotel dispone de restaurante justo al lado del jardín, perfecto lugar para cenar al aire libre disfrutando de las vistas.

El pueblo no tiene mucho más que ofrecer, a la mañana siguiente desayunamos en downtown en el Kevin's Cafe.

Además hay un bar en la terraza del segundo piso del hotel, el cual también tiene vistas al jardín, pero este cierra los Lunes, que fue el día que estuvimos en el hotel.

La verdad, es que a parte de este nuevo complejo, el pueblo no ofrece mucho más al turista, aunque sirve como punto intermedio a la zona de los viñedos de Willamette y varias cascadas y parques que podemos encontrar cerca de Lebanon.



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