sábado, 25 de junio de 2016

La Luna de Miel: Dia de templos

Tanah Lot Temple

Nos despertamos a eso de las siete de la mañana, teníamos un largo día por delante, era nuestro primer tour por la isla. Al final habíamos concertado una excursión por la parte sur de Bali con el conductor de taxi que nos llevó el primer día del aeropuerto al hotel.
Esperando en la recepción del hotel.


Cerca de la ocho de la mañana le encontramos en la recepción principal del hotel. Le comentamos los lugares que queríamos ver y empezamos nuestro tour.


El primer destino iba a ser Tanah Lot, así podríamos intentar alcanzar a un monasterio budista que queríamos visitar más al norte.


El tráfico estaba bien pesado a esas horas de la mañana. Atravesar el area de Kuta nos llevo mucho mas de lo que pensábamos, y constantemente estábamos rodeados de una marea de motocicletas. Además el conductor se perdió un par de veces en alguna callejuelas en la ciudad, pero al final consiguió encontrar el camino correcto.


Un poco antes de la entrada de Tanah Lot, paramos para desayunar en Depot Inn, donde comimos pollo frito con arroz y unos zumos de frutas. Muy rico desayuno y muy económico.

Desayuno en carretera.
Parada para desayunar.

Tras el desayuno empezamos la visita a Tanah Lot, el templo encima de una roca en la playa. Había mucha gente en el templo. Mucho turista, pero también mucha feligreses que acudían a él para sus oraciones y ofrendas. Si así estaba a esas de la mañana, no quiero ni pensar como estaría por la tarde con muchos más turistas y locales.


Tanah Lot Temple
La marea no estaba ni alta, ni baja, asi que era posible llegar hasta el templo, pero para ello había que mojarse los pies. Todo el entorno era increíble, el sol estaba empezando a calentar el dia, pero la brisa del océano era fresca y agradable.


Bajamos todo el camino hasta la playa, ya muy cerca de donde está situado el templo. No llegamos a entrar dentro del templo para ver el manantial de agua porque había una cola larguísima de gente, y no queríamos perder todo el día esperando allí.

En la entrada de Tanah Lot Temple
Estatuas de bailarinas en Tanah Lot Temple
Llegando a la playa en donde esta el templo.
Pequeño templo.
Mas puertas de entrada
Tanah Lot Temple
Vista del templo desde el acantilado.
Típica foto postal de Tanah Lot Temple


Dimos una vuelta alrededor andando por la marea baja, chapoteando los pies y haciéndonos fotos todo el rato. Finalmente volvimos a subir la colina para tener una vista completa del templo y su entorno. Allí pudimos caminar un buen rato por una paseo en lo alto de la colina, parándonos en varios miradores para apreciar las vistas.


Campos de arroz.
Acabada la visita al templo, decidimos ir a Lake Bratan y Pura Ulun Danu.


El camino fue largo y había bastante tráfico en la carretera. Lo cierto es que conducir en la isla es bastante peligroso.

La gente parece respetar bien pocas reglas de circulación, pero lo cierto es que a pesar de ello no se ven muchos accidentes de trafico, así que me imagino que las famosas reglas no escritas deben funcionar muy bien en este caso.


En Lake Bratan con Nyoman nuestro taxista.
Tras casi una hora circulando en la carretera, nos pararon en un control de policía. Todo fue de lo más curioso. El conductor intentó dar algo de dinero a los policías, pero pareció no funcionar, no se si porque era demasiado poco o por que eran policías realmente íntegros. Al final le obligaron a parar a un lado de la carretera. No supimos exactamente que pasaba.

Al final el conductor nos dijo que era un control rutinario para revisar la documentación, pero no estoy seguro si al final le multaron o no.


A lo largo del camino paramos en lo alto de una de las montañas para disfrutar de las terrazas de arrozales. La verdad es que no eran tan impresionantes como las que habíamos visto en las guías, pero eso era lo que tocaba por la ruta que habíamos tomado. Unas cuantas fotos, unas botellas de agua para combatir el calor y continuamos nuestra marcha.


Alrededores de Lake Bratan Temple.
Templos de Lake Bratan.
Estatuas en Lake Bratan.
Aparcamiento para barcas.
Algunos de los templos que podemos encontrar en el lago.
Otra foto postal de Lake Bratan.
Metidos dentro del lago.

Lake Bratan es realmente precioso. Había un poco menos de gente que en Tanah Lot, pero no mucha menos, el lugar estaba también muy concurrido.

Parecía que estaban de reparaciones en algunos puntos del templo, pero éste estaba fantástico.

El día se había nublado un poco y estábamos más al norte de la isla, pero el calor era todavía fuerte y húmedo.

Paseamos alrededor del templo y muy cerca del lago. Incluso llegamos a meter los pies en el agua, que no estaba tan fría como creímos.

Todo el entorno, el lago, el templo, las montañas, daban un aire místico y mágico al lugar.


Al igual que en Tanah Lot, no pudimos acceder al templo, lo cual parece ser común en todos los templos de Bali.

En los jardines situados en las cercanías del lago y alrededor de los templos había multitud de estatuas de distintos animales como ranas, tigres, osos, cerdos y ciervos.

El conductor nos dijo que dada la hora y lo que habíamos tardado en llegar, se nos iba a hacer muy tarde para llegar al monasterio budista.

Eran casi dos horas solo para llegar tan al norte, más luego toda la vuelta, y ya eran casi las dos de la tarde, así que se nos iba a hacer un día demasiado largo y pesado.

Decidimos olvidarnos del norte y visitar el Palace Temple que estaba de camino en el sur y una plantación de café típico de la isla.


El tráfico no estaba tan pesado como por la mañana, pero casi nos llevó una hora llegar al Palace Temple.


Panorámica del Palace Temple.




El Palace Temple es un complejo bastante grande. Esta rodeado de piscinas, las cuales estaban en su mayoría en restauración.

La parte principal y central del templo esta formada por una sucesión de altares con grandes y elevados techos, casi formando una torre, de distintas alturas.

Cerca de esa zona se podía ver a multitud de mujeres llevando ofrendas de flores y frutos. De la misma manera que en los anteriores, no pudimos entrar dentro del templo principal, así que estuvimos bordeando las tapias de acceso a este, para poder apreciar mejor el complejo.


Pudimos ver varias estatuas de gallos luchando, lo cual parece ser bastante habitual en la isla, y en los alrededores del templo había varias jaulas con grandes gallos.



Parte principal del Templo que no se puede visitar.
Diferentes altares que podemos encontrar en el Palace Temple.
Es fácil encontrar numerosas jaulas con gallos de pelea cerca del templo.
Una de las torres del Palacio.

El conductor nos contó que ese era el templo en donde vivía la familia real hacía bastante tiempo, de ahí el nombre de Palace Temple.


Acabamos la visita alrededor de las cuatro y media de la tarde, ya muy tarde para ir a la plantación de café, así que pusimos rumbo a la playa de Jimbaran para otra cena en la arena.

De vuelta a la playa de Jimbaran,
Esta vez si que cenamos en primera línea.
Cenamos en Melasti, restaurante que está muy cerca del aeropuerto y lejos de donde habíamos estado un par de noches antes. El lugar se veía con menos ambiente y la playa no era tan bonita como en nuestra anterior visita.


Había bastante pequeños botes de pesca allí amarrados, así que tuvimos bonitas fotos del anochecer con estos de fondo.

Numerosas barcas de pesca cerca de la playa.
Anocheciendo en la playa.
El restaurante era más formal que chiringuito, lo cual significa que los precios eran bastante más elevados también. Cenamos en primera linea de playa, nunca mejor dicho. Esta vez pedimos langosta, gambas, calamares, mejillones y pescado. En total nos salió del orden de 1.000.000 rupias. La cena estuvo fantástica, lo único es que hacía un par de días habíamos estado en Lia Café y habíamos tenido una cena de igual calidad pero con bastante más cantidad, más barata y en una parte de la playa más animada y bonita.


Le contamos todo esto al conductor, el cual pareció sorprendido, pues pensaba que el lugar era más económico. Tomó información del Lia Café para poder recomendarlo como mejor lugar para una cena al anochecer.

La cena esta servida.
Buen provecho
De camino de vuelta al hotel paramos en un supermercado, pues queríamos comprar alguna botella de vino de la isla. Encontrar un supermercado donde vendan alcohol no es tan fácil, pues requiere de una licencia especial. Compramos patatas y un par de botellas de vino local: Aga Red and Oddfellows Shiraz.


Era ya de noche cuando llegamos al hotel. Pagamos al conductor, $110 más 200,000 rupias de propina, y quedamos con él para el siguiente día a las doce del mediodía para que nos llevara hasta Ubud, en donde teníamos el hotel para las siguientes noches.


Nos dijo que él había nacido en un pequeño pueblo llamado Amed, al norte de Ubud, Este pueblo no está en las típicas rutas turísticas, pero él nos dijo que era muy bonito y tranquilo. Estuvo hablando de visitar a su familia y blablablabla... Al final, y como ese pueblo está cerca del Water Templo que queríamos ver, le comentamos que nos pensaríamos llamarle para otro tour de todo el día cuando estuviéramos en Ubud.

Sorpresa de vuelta en la habitación
Cuando llegamos a la villa nos encontramos con una grata sorpresa. Esta vez habían hecho un maravilloso trabajo decorando el baño. No solo había pétalos de rosas en la bañera, sino que había hecho un 'Goodbye' message junto con un corazón, en el suelo frente de la bañera, también con pétalos de rosas. Además habían decorado con las toallas haciendo formas de cisnes. Todo eso junto con un pequeño regalo para Marcela, un sarong.

Increíble trabajo que hicieron para despedirnos.
Anillos, flores y mucho cariño.
Un vaso de vino para despedirnos.
Marcela estaba tan emocionada y excitada con todo, no quería más que tomar fotos para poder guardar aquella imagen, mientras pude ver como se le saltaban las lágrimas de los ojos. Nos tomamos unas fotos de recuerdo alrededor de la villa a la luz de la luna. Luego nos sentamos en la piscina, abrimos el vino y bebimos una copa como despida del maravilloso Ayana Resort.

Ayana Resort es desde luego un lugar mágico.