La Luna de Miel: Escala en Taipei

Llegando al Aeropuerto de Taipei.

A las seis de la mañana del Viernes llegábamos al Aeropuerto Internacional de Taipei. El viaje había sido un poco más corto de lo esperado, así que disponíamos de todavía más tiempo de espera para disfrutar en el aeropuerto!

El tiempo estaba de lo más lluvioso en Taipei. Cubierto, con niebla y lluvia, no muy frío, pero si muy húmedo.

Bienvenido a Taipei!

Pasamos otro puesto de seguridad en el area de transfer. Marcela estaba muy sorprendida con el mensaje de bienvenida en el terminal. Enorme cartel con el mensaje: "Traficantes de droga serán condenados a Pena de Muerte". En fin, desde luego no se puede considerar como una saludo muy amigable de llegada!

Thor andaba de por alli ...
Al pasar el puesto de seguridad también nos sorprendieron las medidas de control que tenían, pues lo de los líquidos con mas 100ml no estando permitidos, también se extendía a las compras de Duty Free. La verdad es que es un autentico gusto haberse comprado un botella carísima de Don Perignon o de Channel numero 5 para tener que tirarlo todo allí mismo. Maravilloso!

... y parecia un poco enojado!
Por fortuna nosotros no habíamos comprado ni Don Perignon, ni Channel numero 5, pero era un detalle a tener en cuenta para el vuelo de vuelta.

Sin más contratiempos con la seguridad pudimos llegar hasta el terminal. Allí empezamos a cruzarnos con gente de lo más pintoresca. En las tiendas del terminal encontramos licores en botellas estilo jarrón de jade, junto con una buena cantidad de productos electrónicos de ultima generación o de los que no han llegado a occidente y se han quedado atrapados allí en el lejano oriente.

¿Y donde esta la Mahou?

Cacahuetes picantes!
Pepsi y Cerveza Taiwanesa
Acabamos sentándonos en un restaurante. Pedimos un poco de cerdo con arroz estilo taiwanés en el auto-servicio. Marcela se decidió por la Cerveza Taiwanesa, la cual no pareció gustarle mucho. Mientras yo tenia una "interesante" conversación con los camareros que servían sobre "que tiene y que no tiene gluten en el menu", pero al final acertamos dentro del caos de las conversaciones bilaterales.

La comida.

El cerdo con arroz estaba rico y sabroso, la sopa estaba ... curiosa, digámoslo de alguna manera, los cacahuetes picantes no nos hicieron mucha gracia, y la gelatina era ... impactante! A fin de cuentas fue una casi-comida después de más de catorce horas de vuelo.

En la puerta de embarque.
Descanso bien rico!
Finalmente y ya en la sala de espera de la puerta de embarque encontramos unos sofas de lo más cómodos. Eran más bien como sofa-camas, así que allí medio sentados, medio tumbados esperábamos a que se cargaran los iPhones para afrontar el siguiente vuelo.

El vuelo salió puntual. Esta vez y a pesar de seguir volando con China Airlines, no nos pesaron el equipaje de mano al entrar al avión, ¿cuestión de costumbres?.

De nuevo en el avión.
Embarcamos en un nuevo y flamante Airbus A330, mucho mejor que el Boeing, con menos espacio para las piernas, pero mejor en cualquier otro sentido, mas cómodo y amplio. 

Eso si, seguimos teniendo problemas con al selección de programas y música en el sistema audio-visual.

En cualquier caso, este era ya el último tramo del viaje, ya nos sentíamos muy cerca de nuestro destino, Denpasar, Bali.

Estábamos apenas a tres horas de vuelo, apenas a tres horas de realmente empezar a disfrutar nuestra Lune de Miel!
Ya tan cerca de Bali!

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