La Luna de Miel: El Viaje a Bali

Llegando al aeropuerto
Después de todos los preparativos, todo estaba listo para empezar nuestro viaje. El vuelo a Bali salía a la 1:20am, con destino a Taipei, Taiwan. Volamos con China Airlines, una compañía taiwanesa.

Preparados con los pasaportes
Llegamos al Aeropuerto de San Francisco SFO, Terminal Internacional a eso de las 10:00 de la noche del miércoles. Dejamos el coche en el Long Term Parking (aparcamiento de larga duración), por un despite use mi Fastrak para entrar en el parking. No estaba seguro si iba a poder cubrir todo el coste de la  estancia en el parking, pero lo que ya estaba hecho, ya estaba hecho!

A las 10:30pm ya estábamos en el Terminal Internacional. Para ser tan tarde en la noche, nos sorprendió lo concurrido que estaba el aeropuerto, y sobre todo la gran cantidad de gente que estaba esperando para hacer check-in en nuestro vuelo. Vuelos de otras compañías como EVA Air y vuelos a la India estaban también con mucho publico, pero no tanto como en China Airlines.

Había casi cuatro filas de gente esperando, y la mayoría quería hacer check-in con un montón de cajas grandes. En frente teníamos el mostrador de Aerolíneas Mexicanas con un vuelo nocturno a Morelia y Mexico D.F.

La mayoría del personal parecía dirigirse a Vietnam o Filipinas. Marcela intento agilizar el proceso y sacar los ticket en los accesos digitales automáticos, pero no tuvo ninguna suerte con ellos, como le había pasado a la mayoría de los que lo habían intentado antes. La única opción parecía esperar tranquilamente en la cola.

Al final, no fue tan pesado, la cola avanzaba a buen ritmo, ya que la mayoría de los check-in eran familias con un montón de carritos, así que cada check-in movía un buen trozo de la cola de espera.

Esperando ...
... y más esperando
Cuando llegamos al mostrador nos atendió un señor mayor muy agradable. Estuvimos un buen rato discutiendo amablemente con él, hasta que al final conseguimos que el equipaje fuera directamente a Denpasar sin tener que recogerlo y volver a hacer check-in en Taipei, lo cual nos evitaba hacer mas colas en el tránsito.

Después estuvo el problema de conseguir dos asientos juntos, pues inicialmente nos daban un asiento a cada uno en diferentes esquinas del avión. Le comentamos que íbamos de Luna de Miel, y después de unos cuantos "pucheritos" conseguimos asientos juntos en los dos vuelos. Lo único que nos comentó es que en el vuelo a Taipei teníamos que ir justo al lado de la salida de emergencia.

Una vez ya dentro del terminal tuvimos que esperar casi tres horas. Unas bolsas de patatas fritas y unas sodas hicieron un poco más llevadera la espera. Había bastante gente esperando en la misma puerta de embarque. El avión era un Boeing 747-400 y resultó que la compañía aérea se tomaba muy en serio el tema del peso del equipaje de mano.

La puerta de emergencia.
Ya haciendo el check-in el señor nos había comentado algo. La bolsa de Marcela era un poco más pesada, porque llevaba su ordenador, así que nos recomendaron sacarlo antes de embarcar para que no hubiera problemas. Sinceramente, a mi me pareció muy extraño eso de pesar el equipaje de mano una vez que ya habíamos hecho el check-in, y me parecía difícil que volvieran a pesarlo justo antes de embarcar.

Por fin en el avión.
Pues me caí con todo el equipo, como se suele decir.  Justo cuando empezaron a llamar para embarcar, allí que aparecen un par de auxiliares de la compañía aérea con unas balanzas de esas que todo el mundo tiene en el baño y empiezan a pesar cada uno de los equipajes de mano que la gente llevaba consigo.

Como parecía normal, aquello fue un tremendo cacao, con gente intentando sacar cosas de las bolsas, cambiándolas, quejándose.

En fin, a rio revuelto, ganancia de pescadores! Aprovechamos toda es confusión para proceder con un pesaje rápido y una rápida carrera al túnel de acceso al avión.

Raudos y veloces pudimos llegar a nuestros sitios y colocar nuestras cosas en los porta-maletas sin problemas. Habíamos pedido ventana, y como es lógico, nos dieron ... puerta, la puerta de emergencia

Mucho espacio para las piernas ...
... pero con todo encima!
Teníamos un montón de espacio para estirarnos tranquilamente.

Los asientos de adelante estaban muy alejados debido al espacio necesario para acceder a la puerta de emergencia.

El problema iba a ser todo el mundo que se paraba justo al lado de la puerta para mientras que andaba por el avión y estiraba las piernas.

El problema es que sin el asiento de adelante, no teníamos el bolsito o cestito o como quiera llamarse en donde puedes meter los folletos, audífonos, mantita y tus objetos personales para poder acceder a ellos durante el resto del vuelo. En nuestro caso no teníamos nada de eso, así que tuvimos durante todo el vuelo encima los libros, iPads y ordenadores.


La bella durmiente!
¿Que película veo?
Además, los asientos parecían un poco más estrechos de lo normal y el sistema de audio y video era un autentico calvario para conectarse y desconectarse.

Bueno, eso si al final podías acertar con el título de la película o de la canción de marras, por que a veces no estaba tan que era lo que estabas seleccionando!

Marcela consiguió dormir algo en el vuelo. 

Yo no puede dormir casi nada, y eso que lo intente.

Estuve un buen rato leyendo la guía de viaje de Bali, me sentía muy cansado y con sueño, pero apenas pude dormir en todo el vuelo.

A la mañana siguiente, la mañana del Viernes, ya estábamos en Taipei.

Feliz viaje a Bali.



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