La Luna de Miel: Despertando en Bali


Playa Kubu

Después del ajetreado día anterior, con tanto avión y aeropuerto, para hoy habíamos decidido simplemente disfrutar del hotel. Muchas veces pagamos por buenos hoteles de los cuales apenas hacemos uso cuando viajamos, asi que nuestro primer día en Bali iba a ser de relax, sobre todo disfrutando las piscinas y la playa del complejo hotelero Ayana.


Descansando en el jardín
La noche anterior a pesar del cansancio que teníamos del viaje no pudimos dormir mucho. El cambio de hora y el hecho de que entrara tanta luz por la mañana tan temprano hizo que nos levantáramos más pronto de lo que pensábamos y queríamos. Nos despertamos a eso de las dos de la mañana, pero al final conseguimos dormir hasta por lo menos cerca de las siete.


Ducharse por la mañana con vistas al océano fue una increíble experiencia.

Después tomamos un café tranquilamente en las hamacas de la terraza mientras que esperábamos por el desayuno. Y que desayuno nos esperaba!


Desde que vimos los videos promocionales del hotel, Marcela quedó embelesada con unas escenas en donde estaba una pareja en la piscina y un camarero les ponía en el agua una bandeja con el desayuno y se la mandaba flotando como si de un barquito se tratara.

El famoso desayuno se llama Floating Champagne Brunch, así que eso fue lo que ordenamos en nuestro primer despertar en Bali.


Cafelito por la mañana
El desayuno llego a eso de las diez de la mañana. Lo trajeron entre dos camareros, los cuales estuvieron haciendo todos los preparativos, montando la bandeja la cual tenía un fondo que la permitía flotar.


Teníamos salmón ahumado, huevos revueltos y fritos encima de unos panecillos (gluten free). Pan normal y gluten free con embutidos, quesos, mermeladas, fruta, varios zumos, café y champaña.


Por supuesto que hicimos todo el paripé necesario, nos metimos en la piscina, haciendo varias fotos y les pedimos a uno de los camareros que lo grabara todo mientras que el otro ponía la bandeja en el agua y nos la hacía llegar. Después más fotos de nosotros, con el desayuno, en la piscina, con las fuentes, en fin, un montón de fotos.
Esperando por el desayuno

Por fin llego el desayuno


Todo preparado




A comer!
Qué vistas!

Acabada toda la película que montanos, pudimos disfrutar del desayuno tranquilamente, el cual estaba delicioso y del cual acabamos bien llenos, pues había demasiada comida. Dejamos algunas piezas de fruta para comerlas tranquilamente por la tarde.
Camino de la playa


El resto del día iba a ser de total relax y disfrute del complejo Ayana.


Disfrutando el paseo
Nuestro primer destino fue la playa Kubu, la playa privada del hotel. Llamamos por el móvil para que nos llevaran a esta.

Después de un corto trayecto nos dejaron en lo alto de un acantilado, el cual había que bajar por unas escaleras para acceder a la playa.

Ésta más que playa era más bien una calita. El mar estaba bastante embravecido con fuerte oleaje, había bandera roja y recomendaban no meterse mucho en el agua.


Estuvimos paseando por la playa y relajandonos tranquilamente en las tumbonas, mitad al sol, mitad a la sombra.


En el acantilado
Playa Kubu
Preparados para bajar a la playa
Bajando las escaleras
Descansando
Paseo por la playa
Fantasticas vistas

Piña colada y agua
Después nos fuimos a la piscina principal, la cual se encuentra cerca del hall principal del hotel.

La piscina es maravillosa. Tiene un par de niveles, con una cascada desde el nivel más alto al más bajo que hace de infiniti pool, en donde puedes tranquilamente quedarte mirando el océano al borde de la piscina, viendo el agua caer por la cascada.

Además el nivel superior tiene nueve dragones tradicionales y mitológicos a modo de fuentes surtiendo agua en la piscina. Después de un reparador baño del fuerte sol, nos tumbamos a la sombra disfrutando de una par de Piñas Coladas.


Estuvimos tomando varias fotos del infiniti pool, de las cascadas en el nivel inferior, mientras que en un pérgola junto a la piscina unos músicos amenizaban la tarde con melodías típicas de la isla.


Fuentes de dragones
Piscina y mar parecen unirse


Con los músicos
Nivel inferior de la piscina
Rock Bar
Cansados de tanto relax, decidimos tomar el teleférico para bajar a la piscina de agua salada, llamada Ocean Beach Pool, la cual se encuentra al lado del Rock Bar.

Es la más pequeña de las piscinas, pero tiene el agua salada y es otra infiniti pool pero justo al lado del oceano.


Teleferico para bajar al Rock Bar
Al estar más bajos y con más reflejo del sol, el calor era mucho mas intenso, asi que tuvimos que paliarlo con un rico baño, una cervecita y un Lime Daiquiri.


Al final, el sol estaba demasiado fuerte, asi que acabamos volviendo a nuestra villa para disfrutar de nuestra piscina privada.


Antes paramos en recepción para preguntar por algun tour por la isla, pues había varios lugares que queríamos visitar. Cogimos varias referencias y panfletos sin que nos quedara nada muy claro.


Ya entrada la tarde estábamos bien cansados, y Marcela no se encontraba muy bien del estomago, asi que decidimos evitar la cena y nos tomamos la fruta que quedaba del desayuno.


Para perderse en las vistas
Hace mucho calor!
Paseando por el hotel
Esculturas tradicionales


Debajo de la recepción principal
Simplemente salimos por la noche al Rimba Hotel para ir al Rooftop Bar, el cual se encuentra en lo alto de una colina con unas vistas fantásticas del sur de la isla al anochecer.


En el Rooftop Bar
Rimba Hotel tambien pertenece al complejo Ayana. Es la construcción más nueva y la que querían promocionar más en aquellos tiempos.

El complejo está en lo alto de una de las colinas, con increíbles vistas y maravillosas piscinas, pero la verdad es que nos gustaba bastante más la parte del complejo en donde estábamos nosotros, sobre todo las villas.


Como ya mencioné, el Rooftop Bar está en lo alto del hotel, completamente rodeado de piscinas, jardines y terrazas a varios niveles. Las vistas de la isla, la costa y el mar eran preciosas.


Zumo de frutas y piña volcanica
Marcela tomó un cocktail de zumo de frutas sin alcohol y yo una especie de Piña Volcánica. Muy ricas ambas bebidas.


No era todavía muy tarde cuando decidimos replegar velas y volver a nuestra villa para descansar. Alli descansamos tranquilamente en el triclinium que había junto a nuestra piscina.

El famoso triclinium era de madera, cubierto y la base era de un montón de cojines que te permitian bien tumbarte, o bien sentarte encima de ellos.


Alli estuvimos descansando un rato, viendo la luna, reflejándose en las palmeras y en el océano. Casi nos quedamos dormidos, y finalmente nos fuimos a la cama. Asi acabó nuestro primer dia completo en Bali.


Final del primer día completo en Bali


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