El Gran Sur en el centro de California


Big Sur recibe su nombre de los colonos españoles establecidos en Carmel a finales del siglo XVIII, los cuales bautizaron a esta franja costera como "El país grande del sur". Años después Robert Louis Stevenson comentaba acerca de el como "el mas feliz encuentro de la tierra y el mar"

Estos son algunos de los adjetivos que este área de la costa californiana comprendida entre Carmel y San Simeon ha recibido a lo largo del tiempo, y lo cierto es que la mayoría de ellos son mas que merecidos.

Cada uno disfruta del panorama como mas le gusta, a quien le da por cantar y tocar la guitarra, como volviendo al espíritu hippie.

Por que desde luego las vistas son para inspirar a cualquiera.

La costa, el oceano y la niebla siempre al fondo.


La mejor manera de apreciar la costa es conducir tranquilamente a lo largo de la carretera numero 1, la cual discurre entre los acantilados, montañas y calas las cuales se suceden para maravillar la vista del turista.

Durante la mayoría del recorrido la carretera 1 surca Big Sur pegada a al costa.


Realmente es difícil conducir mas de cinco minutos sin sorprenderse con una nueva imagen, un puente, un precipicio, una pequeña y remota playa al fondo de un acantilado, el sonido del mar, los pájaros y las focas, es una autentica delicia para los sentidos.

Al norte de Carmel podemos encontrar Point Lobos State Reserve, aquí abunda del ciprés de Monterrey, el cual se caracteriza por su resistencia a las nieblas y vientos de la dura costa del pacifico, ademas a pocas millas de la costa el suelo marino se hunde profundamente en el océano, lo cual provee de un conjunto de mareas y fauna marina único en la costa de California.

Durante el recorrido por la 1, encontramos diversos puentes de un solo vano, pero el mas famoso de ellos es el de Bisby Creek, construido en 1932 y durante muchos años fue el puente de un solo vano mas largo del mundo, con cerca de 80 metros de altura y mas de 200 metros de largo.

Bisby Creek Bridge es el mas famoso de los puentes que podemos encontrar en la 1...

... pero desde luego no el único.

Mas al sur en Point Sur se encuentra el Point Sur Lighthouse, habitado por fareros desde 1889 hasta el 1974, pero que hoy forma parte del Point Sur State Historic Park. La visita al faro es posible únicamente a través de tour con guía, estos tour están limitados a pocos visitantes, asi que reservar con antelación es una sabia decisión si queremos visitar este histórico faro.

A partir de este punto la carretera se adentra en el bosque en el Andrew Molera State Park, el cual ofrece varias decenas de senderos y playas a las que solo se puede acceder a pie.

Hasta Pfeiffer Big Sur State Park podemos encontrar la mayoría de los camping, cabinas y pequeños hoteles rústicos que pueblan Big Sur. La mayoría de ellos se encuentran escondidos en muchas ocasiones entre los bosques y son el lugar perfecto para una escapada de fin de semana de la ajetreada ciudad de San Francisco. Aquí podemos disfrutar de la naturaleza en estado puro, con multitud de actividades, caminos que entre los bosques que desembocan en pequeñas calas y que luego se elevan entre acantilados.

La señal que indica Nepenthe, esta justo al salir de una curva, muy fácil de saltársela.

Al fondo Nepenthe, desde la terraza de Hawthorne Gallery.

Curiosidades en las tiendas de Nepenthe.

Vistas desde Nepenthe, bosques y la costa al fondo.

Nepenthe marca un poco el regreso de la carretera al océano de nuevo. Este diminuta población esta prácticamente oculta de la vista por el bosque que cubre la zona. Aquí podemos encontrar un par de restaurantes y cafés que ofrecen fantásticas vistas de las montañas y del océano, como multitud de galerías de arte, ocultas en cada curva de la carretera.

Hawthorne Gallery, justo en frente de Nepenthe.

Interior de la galería.

Algunas de las obras en bronce destacan no solo por su belleza si no también por el entorno que las rodea.

Seguidamente encontramos Julia Pfeiffer Burns State Park, el cual ofrece un sendero hacia el interior de la montaña adentrándose en los bosques y otro que pasando por debajo de la carretera y bordeando un acantilado nos ofrece las vistas del McWay Creek vertiendo sus aguas al Océano pacifico desde lo alto de un acantilado en una pequeña cala.

Pájaro azul en Julia Pfeiffer Burns State Park.

Vista de la cala desde el sendero al borde del acantilado.

El McWay Creek vertiendo al Pacifico.

La playa y la cascada.

Para los amantes de la new age, nuevos métodos terapéuticos y de relajación, tienen a su disposición a pocos minutos el Esalen Institute, el cual ofrece seminarios y tratamientos naturales para los mas alternativos.

Esalen Institute, desde luego que no esta en mal sitio para relajarse.

La carretera se sucede al sur entre calas, la costa pierde cierta elevación a partir de ahora, lo cual hace las playas mas accesibles y las vistas menos dramáticas.

Carretera surcando Big Sur.

Cuanto mas al sur, mas fácil de darse un baño.

Cuanto mas al sur, las calass se hacen mas accesibles para poder llegar sin despeñarse acantilado para abajo.

Gaviotas en Big Sur, las encontramos en cualquier parada.


Pero una de las mas increíbles sorpresas de la naturaleza nos espera poco antes de llegar a San Simeon al sur del Big Sur en el Elephant Seal Rookery. Aquí las playas empiezan a tener un sabor mas del sur de California, pero todavía en este punto los bañistas y surfistas no son los principales actores, sino decenas y decenas de gigantescos elefantes marinos, los cuales se caracterizan por la "trompa" de los machos adultos, en similitud con tus tocayos elefantes de tierras adentro. Estos animales son mucho mas grandes y pesados que sus primas las focas y pueden llegar a alcanzar los 5 metros de largo y mas de 2500 kilos de peso, lo cual hace que sus movimientos fuera del agua sean bastante lentos, torpes pero graciosos de contemplar.

Comparativa de los elefantes de mar con otros animales, incluido el hombre.

Tranquilamente tomando el sol de la tarde de California.

Juegos o discusión familiar?

Vaya trompa!


En el agua se mueven mucho mejor, pero en cuanto llegan a tierra firme es otra historia. En cuanto llegan a la orilla se ayudan del empuje de las olas para salir del mar.

En tierra firme se mueven mucho mas despacio.

Parece decir "Ya estoy en casa!".



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