Manzanita Lake


El Lago Manzanita es la entrada más al norte de Lassen Volcanic National Park. Esta situado en la carretera 89, la cual cruza el parque nacional y muy cerca del cruce con la carretera 44.

El lago, además de ser el primer lugar en donde poder maravillarse de la montaña de Lassen, sirve como lugar de diversión para los amantes a la canoa, el kayak o simplemente darse un baño.

Manzanita Lake, al fondo a la derecha esta Lassen Mountain.

La mayor parte de las orillas del lago son de tierra, así que nos vamos a encontrar más barro que piedras a la entrada del agua, lo cual puede gustar más o menos, según preferencias.

Otro detalle importante van a ser los mosquitos. En verano, y por la tarde, vamos a encontrar una enorme cantidad de mosquitos en las orillas del lago, así que mejor venir prevenido con repelente o sufrir las consecuencias.

Interior de la cabaña más básica. La lampara viene incluida en el precio.

Cerca del lago encontramos el camping más grande de Lassen. No solo sirve para tiendas de campaña, las cuales salen alrededor de $25 por lugar de acampada, si no que el área más cercana son unas cabañas realmente básicas, a penas una habitación con un camastro con colchón, literas en las más grandes, una mesa con un par de sillas y una estantería son todos lo lujos. Un porche para disfrutar de las vistas y una zona con un aro donde hacer fuego y cocinar y una mesa de picnic. La cabaña básica con una cama sale del orden de $75.

Como en muchos de los parques nacionales, esta es zona de osos, así que tendremos los contenedores metálicos en cada lugar de acampada en donde guardar la comida cuando no la usemos, lo cual permite evitar que los animales se acerquen al campamento en busca de viandas, lo cual no es solo malo para nosotros si no mucho peor para los propios animales, por ejemplo, si un oso se habitúa a comer alimentos de estos lugares las consecuencias para estos animales van desde reubicarlos hasta tener que sacrificarlos, así que si no queremos hacerlo por nosotros, hacerlo para preservar la vida salvaje.

Pequeños gatitos que nos podemos encontrar en el sendero.

Mejor ir preparado con un buen palo por lo que pueda ocurrir, y siempre nos ayuda en el camino para sortear cualquier otra dificultad que nos podamos encontrar.

Nosotros ya llegamos por la tarde, preferimos alquilar una de las cabañas más baratas, pues son la únicas con vistas al lago, vistas un poco lejanas pero al menos se ve algo, pues los lugares de acampada están más alejados, y del que quedaban plazas era el más alejado del lago.

Después de acomodarnos, y comprar algunas viandas y leña para el fuego, decidimos dar una vuelta por el lago, pues ya era tarde como para empezar la visita al parque nacional.

El agua del lago es muy limpia y cristalina.
Precioso anochecer sobre el lago.

Hay un sendero que nos permite recorrer el lago en toda su extensión, del orden de dos kilómetros y medio, y de esa manera nos permite acceder a los lugares con mejores vistas de Lassen, pues el campamento esta en la misma orilla que el pico, y no se puede ver este a no ser del otro lado del lago.

El mejor momento para recorrerlo es por la tarde, mosquitos a parte, la luz del atardecer sobre los arboles del lago es auténticamente mágica.


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