Burney Falls


Una hora al norte de Lassen Volcanic National Park encontramos McArthur-Burney Falls State Park, en donde la principal atracción son las llamadas Burney Falls.

Estas cascadas de cerca de 40 metros de altura se nutren de las aguas del Burney Creek, así como de gran cantidad de aguas subterráneas, las cuales afloran a la superficie en varios puntos a lo ancho de las cascadas, creando unos increíbles efectos de agua.

Vista de las cascadas desde lo alto del sendero.

Estas cascadas son consideradas hoy National Natural Landmark, y en su día el presidente Theodore Roosevelt llego a considerarlas como la Octava Maravilla del Mundo.

Debido a que están en un Parque Estatal, y no en uno Nacional, el pase anual federal es no válido aquí, así que hay que pagar una entrada de $8 por vehículo para disfrutar de todo el parque por un día.

Justo a la entrada podemos encontrar el camino que nos lleva hasta abajo de las cascadas, en donde podremos apreciarlas desde diversos puntos.

Foto-bomb con bañista incluido.

Una vez abajo, podemos acercarnos cuanto queramos, hay que tener cuidado pues las rocas estas muy resbaladizas, y siempre podremos darnos un baño en las aguas del Burney Creek, pero estas estaran bastante frías, lo cual no quita que gran número de visitantes se den un chapuzón en ellas.

El resto del sendero nos lleva río abajo hasta un puente donde poder cruzar a la otra orilla, en donde ascendemos para disfrutar las cascadas desde otra perspectiva.

Llenando los zapatos de energía de las cascadas.

Poco antes de las cascadas se encuentra un criadero de peces, pues este es un lugar muy frecuentado por los pescadores.

Más al norte esta Lake Britton, la atracción más importante del parque además de las cascadas.

Para los que dispongan de bote o barco, pueden disfrutar de su deporte favorito en el lago, para los que no lo tengan pero quieran darse un paseo en canoa o kayak, también podrán alquilarlo a las orillas de este.

Burney Creek.

En frente de la marina se encuentra una pequeña playa de arena en donde poder disfrutar del agua, fresquita del lago, y poder darnos un baño y apaciguar los calores del verano.

También encontramos varias mesas de picnic en el zona de la playa, pero hay que venir preparado para la gran amenaza del lago, las avispas. Cuando intentamos organizar un picnic en una de las mesas, fuimos rápidamente rodeados por un gran número de estas, de las cuales no pudimos deshacernos con varios de los dispositivos que teníamos para repelerlas, lease, aplicación del iPhone con ultrasonidos y aparato con aerosol para espantar insectos. La mejor opción hubieran sido velas de citronela, pero no se si incluso con ellas hubiéramos podido tener un almuerzo en paz.

Si no deseas más que tomar el sol y un baño, no hay problema, déjate mejor el bocata en el coche por si acaso!



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