Icefields Parkway: Parque Nacional de Jasper

Columbia Icefield desde Glacier Skywalk.

El parque nacional del Jasper se sitúa justo a continuación del parque nacional de Banff una vez pasado Sunwapta pass.

Marcar este punto kilométrico, 130, esta es la parada al Icefield Centre (abierto de mediados de Abril a mediados de Octubre). Junto con la oficina de información de parques de Canada (abierta de Mayo a Septiembre) y el hotel Glacier View Inn, este es el lugar en donde podemos tomar un par de excursiones muy recomendables: Glacier Skywalk y Glacier Adventures.

Columbia Icefield desde el parking del Icefield Centre. Justo en frente se puede ver la lengua del Athabasca Glacier y delante un lago formado por el deshielo del Glaciar. Este lago contiene una alta cantidad de minerales, los cuales se van depositando en el fondo y hacen que este lago disminuya su tamaño cada año que pasa.

Pero antes de ponerme a hablar de estos tour, hay que hablar del Columbia Icefield. Esta enorme extensión de hielo que se forma entre el Athabasca Mount de 3491 metros, Andromeda Mount de 3450 metros y mount Kitchener de 3505 metros, comprende hasta cinco glaciares, ahora separados, pero unidos hace unos cuantos siglos: Athabasca Glacier, el más impresionante y de más fácil acceso pues es el más cercano a la carretera, Saskatchewan Glacier al oeste, CastleGuard Glacier y Columbia Glacier al norte, formados entre Castleguard Mountain de 3083 metros y Mount Columbia de 3741 metros, y finalmente Dome Glacier al este, formado a la sombre del Snow Dome de 3451 metros.

Aquí podemos ver más de cerca el Athabsca Glaciar. Se puede apreciar un parking situado entre el lago y el glaciar. Ese es el lugar en donde podemos caminar hasta llegar al final del glaciar y poder caminarlo aunque en ese lugar la pendiente es bastante fuerte, y teniendo en cuenta que el piso del glaciar es puro hielo, se hace muy complicado andar sin resbalarse, a no ser que vayamos provistos de calzado especial para el hielo.
Las vistas desde el Icefield Centre de estos cinco glaciares es realmente sobrecogedora, y nos da una pequeña idea de la magnitud y de la grandeza de las Montañas Rocosas.

Esperando a tomar el autobús para el Glacier Skywalk en el Icefield Centre. La foto es del teleférico en Banff que nos lleva hasta lo alto de una de las montañas. Los tickets para este también se pueden sacar aquí, e incluso se pueden combinar con el Glacier Adventure y Glacier Skywalk a un precio más reducido.

El edificio central contiene no solo la tienda de regalos, sino también un pequeño cine en el piso inferior en donde poder disfrutar de diversas proyecciones relacionadas con ambos parques, pero sobre todo con las diversas actividades que pueden realizarse en la zona.

Entrada al Glacier Skywalk.

El Glacier Skywalk esta situado unos pocos kilómetros al norte sobre el valle de Sunwapta. Desde el Icefield Centre un autobús nos llevara hasta donde esta localizado, pues no esta permitido el parking para ningún vehículo privado, así que la única manera de acceder es a través del bus del tour.

Aqui podemos ver toda la estructura del Glacier Skywalk, el cual vemos que cuelga sobre el Sunwapta Valley. Al fondo vemos el Columbia Icefield. Esta toma es desde la entrada al Skywalk, en donde podemos hacer uso gratuito de una audio-guía, la cual nos da información en diversos puntos marcados del recorrido.

Antes de llegar al puente que cuelga sobre el valle por una altura de cerca de tres cientos metros, podremos, de forma gratuita, tomar una guía auditiva, la cual nos explicara diversa información sobre el origen del valle, del cañón así como de la vida animal del pasado y del presente.

Fantastica toma publicitaria del Skywalk que encontramos en el propio puente.

Todo esto es simplemente un mero entretenimiento para llegar al puente, el cual en forma de semicírculo y con suelo transparente esta situado sobre el precipicio. es fácil encontrar mucha gente incapaz de dar un solo paso a través del puente debido al efecto de estar levitando en el aire a gran altura, pero lo cierto que es que aunque a primera instancia esto será lo que más nos llame la atención pronto nos veremos inmersos en una increíbles vistas del Columbia Icefield y del valle sobre el cual el puente esta situado.

Atravesando el Skywalk podemos apreciar la caída de casi trescientos metros, no es que estemos levitando, es que el suelo es de cristal.

En el puente podemos pasar tanto tiempo como queramos. Una vez terminada nuestra visita debemos volver a la entrada del parking en donde el siguiente autobús (normalmente cada quince minutos) nos llevará de vuelta al Icefield Centre.

Vistas de las montañas al norte, esta parte pertenece ya al Parque Nacional de Jasper.

El precio de la vista al Glacier Skywalk es de $32 (dollares canadienses) por persona, aunque se puede sacar un pase por $80 el cual incluye el Glacier Skywalk y el Glacier Adventure.

Esta toma nos da una pequeña idea de la altura del puente semicircular. Al fondo el Columbia Icefield.

Cuando ya terminábamos nuestra visitas, nos topamos con una familia en donde la madre no fue capaz de dar un paso en el puente por el fuerte efecto que este causaba en ella. Estaba aterrorizada, y fue de lo más emotivo como Marcela estuvo prestándole ayuda para que pudiera intentar disfrutar de las vistas.

Recorriendo el Glacier Skywalk. Tuvimos la suerte de visitarlo a ultima hora por la tarde, con bastante pocos turistas en aquel momento y con algunos momentos de sol entre las nubes.

Típica foto tirado encima del puente de suelo de cristal.
Y como no, Marcela también.
Abajo del puente podía verse claramente el Sunwapta River corriendo con fuerza en el valle, alimentado en varios puntos por varias cascadas.

La experiencia depende mucho de la hora del día a la que acudamos.

Normalmente primera o última hora serán en la que menos gente encontremos en el puente, lo cual permitirá poder disfrutar mucho más de la visita.

A tener en cuenta la meteorología, pues a esas hora podemos encontrarnos muchas nubes y niebla o incluso lluvia en las últimas horas de la tarde.

El Glacier Adventure tiene unas horas más limitadas. No se puede comprar un ticket sólo para esta actividad, si no que al menos hay que combinarlo con el Glacier Skywalk.

El todo-terreno Ice-Explorer el cual nos lleva hasta el Glaciar. 

Tomaremos un autobús en el mismo Icefield Centre, el cual nos llevará justo en frente a la base del Athabasca Glacier. En ese punto cambiaremos de autobús para subir a un todo terreno Ice-Explorer, unos vehículos realmente únicos, lo cuales solo podemos encontrarlos en servicio aquí o en el Artico. Para los más atrevidos, el precio de estos cacharros esta por encima del millón y medio de dollares.

A primera vista parecen una mezcla de autobús y vehículo lunar, aunque lo primero que podemos apreciar al subir a ellos es un fuerte olor a cabra, por que, no lo se, quizás fuera el vehículo en el que montamos, pero fue curioso. El cacharro por supuesto tiene tracción a las cuatro ruedas y es capaz de subir o bajar pendiente del orden del treinta por ciento, aunque al precio de una máxima velocidad de 20 kilómetros por hora. El tamaño y grosor de las ruedas también es de resañar.

Podemos asegurar que el agua del glaciar esta muy fría, casi como que sacada del congelador!

Normalmente el todo terreno empieza la ruta en tierra, el guía-conductor nos irá explicando diversas formaciones del glaciar como las morrenas y otras formaciones creadas por el hielo. Antes de entrar en este, el vehículo pasa sus ruedas por una superficie encharcada, en orden de remover cuanta mas gravilla de estas, pues si esta se deposita en el hielo del glacier, el sol hará que este se descongele todavía más rápido, y hay que tener en cuenta que como la mayoría de los glaciares, este esta perdiendo cada vez más terreno año tras año.

Justo al borde del área marcada de seguridad. Según nos contaron, cada mañana, antes de la primera visita de turistas, un equipo de ingenieros revisa la zona para marcar las zonas seguras y las zonas que pueden tener peligro para los visitantes. Hay que tener en cuenta que en este punto estamos con mas de trescientos metros de hielo debajo de nosotros, y no toda la superficie es uniforme, corriendo el peligro de que se formen grietas y fracturas que pueden resultar muy peligrosas de caer en ellas.

Una vez en el glaciar el vehículo nos llevara a un área la cual es medida cada día por los ingenieros para comprobar su seguridad, pues en ese punto estaremos con más de dos cientos metros de hielo debajo de nuestros pies, y eso en verano en donde partes del glaciar se están descongelando puede crear diversas grietas y hendiduras que pueden ser mortales para cualquiera que ande por la zona.

Sentados en el Glaciar de Athabasca, el cual podemos ver como se extiende a nuestras espaldas. Las sillas, muy frías!

El área segura esta marcada con claras indicaciones, y es más que recomendable no pasar esta zona. En cualquier caso andar por el glaciar no es tarea fácil, es lo más parecido a andar por una pista de patinaje de hielo, pero sin calzado especial, así que patinar por el glaciar es de lo más habitual.

Regueros de agua azul, indicando que el glaciar se esta descongelando poco a poco. Uno de los curiosos detalles del agua que nace en este glaciar, es que dependiendo por donde fluya puede acabar en diferentes océanos. El agua que corre al norte del Glaciar acaba en el Océano Pacífico, fundamentalmente a través del Columbia River. El agua que baja por el oeste, acabará en el lejano Océano Atlantico y la que va por el este tendrá su fin en el gélido Océano Artico. Este es un curioso y único fenómeno que solo podemos encontrar en el Columbia Icefield.

A lo largo de este vamos a ver continuos regueros de agua azul que muestran como el glaciar se esta descongelando. Es de lo más turístico beber de esta agua, la cual dicen es purísima y sanísima, lo cual puede ser, pero ya va con cada quien. En nuestro caso solo decidimos tocar el agua, la cual esta realmente, pero realmente fría.

Algunas de las curiosidades de la excursion es como la práctica completa mayoría del grupo apenas deja el autubus por cinco minutos, los justos para hacerse una foto con el vehículo, otra en el glaciar, dar dos o tres pasos, o resbalones, hacer la turistada de coger agua en una botella e inmediatamente volver al autobus, pasando el resto de la media hora al calor de este. Sinceramente, es un uso realmente extraño para los $80 que cuesta la excursión.

Vista de otro de los glaciares que forman el Columbia Icefield. Hace unos cientos de años los cinco glaciares estaban unidos en un gigantesco glaciar.
Lo mejor es disfrutar del hielo, los resbalones y sobre todo las vistas. Es el mejor punto para poder disfrutar del glaciar sobre el que nos encontramos y ver de cerca otros tres. Al sol, se esta agradable, pero si el cielo se nubla y sopla el viento, vamos a sentir sobre nosotros buena cantidad del hielo y el agua congelada del glaciar.

En total, el Glacier Adventure nos llevará del orden de hora y media, quizás un poco más, pues el autobús no nos llevara de vuelta al Icefield Centre, si no que primero hará una parada en el Glacier Skywalk, pues la mayoría de la gente toma estas dos actividades conjuntamente.

Antiguo vehículo usado para visitar el Glaciar. Hoy en día esta expuesto a la entrada del Icefield Centre para disfrute fotográfico de los turistas, al fondo el Columbia Icefield.

Siguiendo nuestra ruta hacia el norte, pasaremos por el Sunwapta Valley en donde se encuentra el Glacier Skywalk, así como de las Tangle Falls, las cuales son claramente visibles desde este.

Según avanzamos hacia Jasper, los picos se hacen menos marcados, aunque vamos a seguir estando rodeados de montañas por encima de los tres mil metros como Alberta Peak, Wooley Peak, Mushroom Peak, Diadem Peak, Sunwapta Peak y muchos otros, entre cuyos picos podremos encontrar multiples glaciares, aunque al impresión es que estos son menos masivos que los que acabamos de pasar en Banff o en el Columbia Icefield, aunque es cierto que este último marca un listo muy alto de superar.

Ultimo vistazo al Columbia Icefield desde el Icefield Centre antes de continuar ruta hacia Jasper.

Durante muchos kilómetros vamos a seguir paralelos al Sunwapta River, para continuar por el Athabasca River el resto del camino.

En la parte de Jasper vamos a encontrar diversos alojamientos, como el Beauty Creek Hostel en el 148 km., Jonas Camping (abierto de mediados de Mayo hasta principios de Septiembre) en el 156 km., Hoenymoon Lake Camping (abierto de mediados de Junio a principios de Septiembre) en el 183 km., Kerkerslin Camping (abierto de mediados de Junio a principios de Septiembre) en el 199 km., Wabasso Camping (abierto de mediados de Junio a principios de Septiembre) en el 227 km., Wapiti Camping (abierto en Verano e Invierno) en el 229 km. y Whistlers Camping (abierto de Mayo a Octubre) en el 231 km., antes de llegar a la ciudad de Jasper, en donde podremos encontrar multiples hoteles, campings, restaurantes y tiendas para lo que gustemos.

Casi cuando volvemos a la carretera tras el Columbia Icefield, encontramos una ladera sumamente escarpada, en la cual vamos a ver grandes piedras en la parte más baja de esta. Según parece es bastante común que estos grandes bloques de piedra caigan y se deslicen por la pendiente, llegando a impactar en muchas ocasiones con vehículos circulando por la carretera, así pues esta no es la mejor zona para pararse para una foto panorámica.

Una de las múltiples cascadas que encontramos cerca de la carretera. Estas son Tangle Falls, pocos kilómetros al norte del Columbia Icefield. Esta zona escarpada es ideal para poder ver las cabras montesas que habitan en el parque.

La siguiente parada realmente obligatoria será en el kilómetro 199, donde podremos ver las Sumwapta Falls.

Más al norte, cerca del punto kilométrico 224 encontramos las Athabasca Falls a nuestra izquierda y la cabecera del sendero al Valley of the Five Lakes, uno de los más solicitados en esta área, en donde no nos será fácil encontrar lugares para aparcar si queremos realizar esta caminata.

Carretera al norte hacia Jasper. Era ya última hora de la tarde y pudimos encontrar bastante vida animal salvaje, pues las mejores horas son por la mañana muy temprano o al final de la tarde, en donde el calor no es tan fuerte y los animales se sienten más cómodos.

El resto de la ruta hasta llegar a Jasper, en donde nos cruzamos perpendicularmente con la carretera 16, la cual nos llevara a cualquier lugar al este o el oeste de las rocosas, esta principalmente marcado por la gran abundancia de ríos que encontraremos a ambos lados de la carretera. A partir de este punto el valle se vuelve más abierto y son los lugares más propicios para apreciar la vida salvaje del parque.

El kilómetro 233 marca el final de la Icefields Parkway y la llegada a Jasper. A pesar del encanto de este pueblo, no llegar a ser tan curioso y turístico como Banff, y eso se nota en el número de hoteles que encontramos aquí, el cual no es tan amplio como en su vecino del sur.

A parte de los lugares que he mencionado, lo cuales se encuentran a pide de carretera la mayoría de ellos, podemos encontrar muchos otros tanto en los parques naciones de Banff o Jasper como:

  • Cave y Basin National Historic Site: Naturaleza, cultura e historia a pocos minutos del centro de Banff. Impresionante arquitectura, burbujeantes aguas minerales junto a una cueva subterránea, las cuales fueron pioneras dentro de los parques nacionales de Canada.
  • Bow Valley Parkway: 48 kilómetros entre Banff y Lake Louise, en donde poder disfrutar de la vida salvaje del parque así como multiples lugares para hacer picnic o multiples senderos.
  • Lake Minnewanka: Esta desviación hacia el lago Minnewanka, el más grande del parque, nos permite visitar unas cascadas, un lago glaciar, un espectacular cañón, así como los restos de una antigua ciudad minera.
  • Banff Upper Hot Springs: Podremos disfrutar de estas piscinas de agua mineral caliente rodeados de los impresionantes picos de las rocosas.
Así muchos más, para todos los gustos, colores y sabores, desde luego el auténtico corazón de las rocosas canadiense, del que seguro guardaremos un grato recuerdo en nuestro corazón por siempre jamás.





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